Cuando se habla de instalar ventanas de PVC con termopanel en Magallanes, en realidad se está hablando de dos proyectos distintos que comparten el mismo objetivo: lograr una vivienda bien aislada frente al viento y el frío. Uno es la obra nueva, donde las ventanas se definen desde los planos, y el otro es el reemplazo, donde se cambian ventanas existentes en una casa ya habitada. Aunque el sistema de PVC y termopanel es el mismo en ambos casos, la forma de planificar, medir e instalar cambia bastante. Entender esas diferencias ayuda a llegar mejor preparado a la cotización.
Obra nueva: la ventana como parte del diseño
En una construcción nueva, las ventanas se pueden considerar desde el proyecto de arquitectura. Eso permite definir con anticipación el tamaño de los vanos, la orientación respecto al viento predominante, y el tipo de apertura más conveniente para cada ambiente. También facilita coordinar la instalación con la envolvente térmica completa: aislación de muros, barrera de humedad y sellos, de modo que la ventana quede integrada al sistema constructivo desde el inicio y no como un elemento agregado después.
Otra ventaja de la obra nueva es que se evitan las limitaciones de un vano ya construido. El proyectista puede elegir dimensiones que optimicen la relación entre luz natural, ventilación y pérdida térmica, y trabajar directamente con los perfiles Deceuninck, de estándar europeo, desde la etapa de diseño, especificando el sistema completo con su vidriado correspondiente.
Reemplazo: trabajar sobre lo existente
El reemplazo de ventanas en una vivienda habitada es un proceso distinto porque hay que adaptarse a un vano que ya existe, con sus propias tolerancias, desniveles o desgaste del marco original. Antes de cotizar, normalmente se toma el vano exacto para definir si la ventana nueva se puede instalar sobre la estructura existente o si es necesario retirar el marco antiguo por completo, lo que suele dar mejores resultados de hermeticidad, aunque implique más trabajo de obra.
Un punto importante del reemplazo es que la casa sigue habitada durante la obra, por lo que la logística de instalación, los tiempos y el orden en que se cambian las ventanas suelen planificarse considerando el uso diario de los espacios. También es habitual que el reemplazo se haga por etapas, priorizando primero las fachadas más expuestas al viento o las habitaciones donde más se nota el problema de frío o condensación.
Qué tienen en común ambos procesos
Más allá de las diferencias en planificación, tanto la obra nueva como el reemplazo buscan lo mismo: un sistema de ventanas que resista el clima de Magallanes sin perder hermeticidad con el tiempo. En los dos casos, el resultado depende en gran medida de tres factores.
- La calidad del perfil de PVC y su sistema de sellado perimetral
- El tipo de vidriado termopanel elegido según la orientación y exposición al viento
- Una instalación correcta, con sellos adecuados entre la ventana y el muro
Cómo elegir según tu situación
Si estás construyendo, aprovecha la etapa de diseño para definir el sistema de ventanas junto con el resto de la envolvente térmica, de manera que trabajen en conjunto desde el primer día. Si en cambio tienes una casa con ventanas antiguas que ya muestran corrientes de aire, condensación o ruido excesivo, un reemplazo bien ejecutado puede mejorar notablemente el confort sin necesidad de una remodelación mayor.
En Termoaustral trabajamos con perfiles Deceuninck, fabricados bajo estándar europeo, y somos distribuidores oficiales de vidrios Lirquén, tanto para proyectos de obra nueva como para reemplazo de ventanas existentes en Punta Arenas y toda la Región de Magallanes. Si quieres definir cuál es la mejor opción para tu proyecto, escríbenos por WhatsApp y cotiza sin compromiso.