Uno de los argumentos más repetidos a favor del PVC es que "no necesita mantención". Es cierto que exige mucho menos cuidado que la madera o el aluminio, pero eso no significa cero mantención. En un clima como el de Punta Arenas y Magallanes, con viento constante, lluvia, salitre cerca de la costa y ciclos marcados de frío, unas pocas rutinas simples marcan la diferencia entre una ventana que sigue hermética después de muchos años y una que empieza a filtrar aire, ruido o humedad antes de tiempo.
Por qué vale la pena cuidar el PVC en Magallanes
El perfil de PVC no se oxida ni se pudre, pero sus burletes de goma, sus herrajes metálicos y sus sistemas de drenaje sí están expuestos al desgaste. El viento patagónico empuja polvo, arena y agua hacia los perfiles y los rieles con más fuerza que en climas más templados, y eso acelera el desgaste de piezas que en otras zonas del país durarían más tiempo sin atención. Mantener la ventana no es evitar que el PVC se dañe, es conservar el sello y el funcionamiento del conjunto completo.
Limpieza del perfil
- Lava el marco con agua tibia y jabón neutro; evita solventes, alcohol o productos abrasivos que puedan opacar o rayar la superficie.
- No uses esponjas metálicas ni cepillos duros: el PVC es resistente pero se raya con facilidad si se frota con materiales abrasivos.
- Limpia con más frecuencia las caras expuestas al viento predominante, donde se acumula más polvo y salitre si la vivienda está cerca del mar.
- Seca bien las juntas y esquinas después de la limpieza para evitar que quede humedad estancada.
Burletes y sellos: la primera línea de defensa
Los burletes de goma son los que mantienen la hermeticidad de la ventana frente al viento y la lluvia, y son la pieza que más se desgasta con el tiempo. Revisa periódicamente que no estén resecos, agrietados o despegados del marco. Un burlete endurecido pierde su capacidad de sellar y es ahí donde empiezan a notarse corrientes de aire frío junto al vano, aunque el resto de la ventana esté en perfecto estado. Aplicar de vez en cuando un producto siliconado especial para burletes ayuda a mantenerlos flexibles por más tiempo.
Herrajes y mecanismos de cierre
- Lubrica bisagras, rieles y sistemas de cierre multipunto una o dos veces al año con un lubricante específico para herrajes de PVC.
- Revisa que las manillas y los puntos de anclaje queden bien ajustados; un cierre flojo reduce la presión del sello contra el burlete.
- Limpia los rieles de las ventanas correderas para que no se acumule arena o tierra que dificulte el desplazamiento.
No olvides el drenaje
Las ventanas de PVC de calidad incorporan canales de drenaje para evacuar el agua que se filtra por condensación o lluvia hacia el exterior. Si estos canales se tapan con polvo, hojas o insectos, el agua puede quedar atrapada dentro del perfil o escurrir hacia el interior de la vivienda. Revisar y despejar estos drenajes una o dos veces al año, especialmente antes del invierno, evita filtraciones y humedad acumulada.
Una mantención simple, pero constante
Ninguna de estas tareas exige herramientas especiales ni conocimientos técnicos: se trata de revisar, limpiar y lubricar con regularidad. La diferencia está en la constancia, sobre todo en una región donde el viento y la humedad trabajan todo el año, no solo en invierno. En Termoaustral trabajamos con perfiles Deceuninck, fabricados bajo estándar europeo, y somos distribuidores oficiales de vidrios Lirquén, por lo que además de instalar podemos orientarte sobre el cuidado específico de tus ventanas según el modelo y la exposición de tu vivienda. Si tienes dudas sobre el estado de tus ventanas actuales o quieres cotizar un cambio, escríbenos por WhatsApp y conversamos tu caso.